Estas cosas les he hablado para que mi gozo esté
en vosotros y vuestro gozo sea cumplido”
Juan 15:11

La vida cristiana, la que comienza con un encuentro personal con Cristo, es una experiencia de gozo. Es el gozo del Pastor que ha venido para buscarnos y de quien es hallado por el Buen Pastor.
Vale la pena recordar que la venida de Cristo a la escena humana fue anunciada con trompeta de gozo. Así dice S. Lucas 2:10: “No temáis, porque he aquí os doy nuevas de gran gozo que será para todo el pueblo”. Gozo para todos los hombres, para un mundo de hombres a quienes ha entristecido el pecado de que tiene conciencia.
Desde allí, toda nuestra acción y actitud tiene un trasfondo. El de descansar en El y sentir que nuestro pecado ha sido perdonado. Ya sabemos que en nosotros el Evangelio, es decir Cristo mismo, fue y sigue siendo la realidad de un gozo nuevo para los hombres que les abre un horizonte a perspectivas gloriosas. ¿Lo es para usted, amigo? Vale la pena que lo meditemos Tú y yo somos llamados a una experiencia de gozo a pesar de las cambiantes circunstancias que se mueve diariamente.
Todo el ministerio de Jesús está impregnado de gozo, aún en momentos más difíciles. Él puede decir: “Mi gozo está cumplido” San Juan 3:29. Y agregar que el gozo de la experiencia nace del compartirlo con El San Juan 15: 11. En nuestro contacto, en el vivir en Cristo, se halla la fuente de nuestra actitud cristiana San Juan 17:13 de gozo. Así la radiante conducta cristiana, en plenitud, de los primitivos creyentes en medio de luchas y persecuciones, manifestaban que “los discípulos estaban llenos de gozo “Hechos 13:52 Ellos sabían que nadie les podía quitar el gozo que venía de Cristo San Juan 16:22. Ese era el secreto de la vida optimista que les venía de su Señor.
El evangelio destila ese gozo. Los apóstoles animaban a los cristianos para que manifestasen, rogando a Dios, que lo expresaran “llenándolos de todo gozo y paz” Romanos 15:13 “El consejo de Pablo a los Filipenses 2:17:18 “Aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio de vuestra fe, me gozo y regocijo con todos vosotros. Y asimismo gozaos y regocijaos también conmigo “. De esa manera el testimonio de aquéllos, pagando el precio de ser cristianos, llamó la atención del mundo pagano. La vida de los cristianos hizo allí un tremendo y definitivo impacto Frente a los tremendos problemas de su testimonio la nota más alta era el gozo que llenaba sus vidas.
Una existencia llena de gozo en Cristo es el mensaje más fuerte al mundo de nuestra generación. ¡No lo olvidemos!

Pasaje bíblico para estudio: Filipenses 4:4-7,
del Libro Caminos con Jesús de Feliciano Sarli